PELIGROS DE LA PORNOGRAFÍA

La pornografía consiste en dar a conocer actos sexuales, reales o simulados, fuera de la intimidad de los protagonistas, exhibiéndolos ante terceras personas de manera deliberada. Ofende la castidad porque desnaturaliza la finalidad del acto sexual. Atenta gravemente a la dignidad de quienes se dedican a ella (actores, comerciantes, público), pues cada uno viene a ser para otro objeto de un placer rudimentario y de una ganancia ilícita. Introduce a unos y a otros en la ilusión de un mundo ficticio. Es una falta grave. Las autoridades civiles deben impedir la producción y la distribución de material pornográfico (Catecismo de la Iglesia católica No. 2354)

Es un grave pecado contra el Sexto Mandamiento.

"La pornografía pervierte las relaciones humanas, se basa en la explotación de las personas, crea actitudes antisociales, anula el sentido moral y no puede llevar a relaciones maduras, pues se basa en el egoísmo y crea una auténtica dependencia" (Arzobispo Foley, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales).


COMENTARIOS DEL PADRE FORTEA:

La pornografía es contraria a la dignidad humana

-Es mala para los seres humanos que aparecen en ella.

-Es mala para el que la ve.

-Es mala para el empresario que gana su dinero de esa forma.

-Es mala para la sociedad

-La pornografía va camino de convertirse en una plaga.

-No hay un final del túnel, no tocaremos fondo.

-La pornografía destruye la relación con Dios,

-Destruye la familia.

los sagrados vínculos de la familia son destruidos por la seducción de esas imágenes.

Es causa de terribles aberraciones porque el pobre ser humano atrapado en sus garras siempre necesita más cantidad, nuevas experiencias, cada vez más pervertidas.

La pornografía esclaviza unos seres humanos sobre otros y esclaviza a las sociedades.

En la pornografía ya no vemos a un ser humano, vemos un trozo de carne.

Ya no somos hijos de Dios, sino animales.

El sexo dentro del matrimonio es una cosa totalmente distinta.

La pornografía hace de nosotros animales.

La castidad hace de nosotros ángeles.

Abrazar la castidad es como la decisión de dejar de fumar, o se decide dejarlo del todo o no.

Pero si no se deja siempre se necesita más.

Hay una espiral descendente, cada vez más, cada vez más pervertida.

Es necesario advertir a la sociedad porque la cosa va a empeorar.

Mucha gente es débil pero en el fondo de sus corazones saben que esto es verdad.

Lo malo es que mucha gente ya ni siquiera ve la verdad.

Algunos burlonamente nos pueden preguntar:

¿Lo que nos está diciendo es que usted tiene la verdad y que nosotros estamos equivocados?

Hay que responderles:

Sí, exactamente, exactamente eso.

Para mí, como sacerdote, lo terrible, lo que nunca hubiera imaginado ha sido el encontrar a padres de familia con hijos que abandonaron su familia porque la pornografía les llevó a experimentar más y más cosas, cayendo finalmente en la homosexualidad.

La pornografía está contaminando a muchos cristianos

Muchos cristianos no se animan a hablar contra la pornografía en los medios de comunicación porque consideran que es algo que tiene que ver con la libertad humana. Cuando la pornografía lo que hace es quitar esa libertad. La sociedad menos libre acabará siendo la más pervertida. A nadie le queremos quitar la libertad, pero el Estado es el que decide qué se puede vender y qué no se puede vender. Del mismo modo que no se permite atentar contra el honor de alguien, hay que entender que la pornografía atenta contra la dignidad del ser humano que aparece en esas fotos o películas. Nadie debería aceptar dinero por hacer ese trabajo, no es un trabajo.

Algunas enfermedades venéreas son de apariencia tan horrible para mostrar lo mucho que nos debemos alejar de ese pecado.

Mucha gente piensa: hoy día todo se cura. Están muy equivocados: la gonorrea, el herpes, el molusco contagioso y por supuesto el sida no se curan. La misma sífilis en determinados grados es actualmente incurable y terrible en su acción sobre los órganos y el cerebro.

Hay que advertir a nuestros conciudadanos de la otra cara de la historia.

Ni siquiera saben que existe otra cara de la historia

Salvad a la gente del infierno.

Salvad sus almas

El pecado lleva al infierno.

Dios os puede sacar de esto.

Dios os puede restaurar.

PADRE FORTEA


Pregunta al Padre Jordi Rivero:

Mi esposo algunas veces pone películas pornográficas y quiere que las vea con el. Yo no me atrevo a decirle nada aunque no me siento bien.

RESPUESTA

Lo que hacen, ofende a Dios y hace daño a su matrimonio ya que su esposo está buscando una fantasía, imaginándose que usted es la mujer del video. Eso es adulterio mental a expensa suya. Usted en ese momento es un objeto de su obsesión sexual. Su marido esta atado a la pornografía y usted se hace cómplice de la enfermedad y, por la parte de responsabilidad que usted tiene, se hace usted también cómplice del pecado.

Debe explicarle a su marido que usted no va a participar en eso jamás. Sea firme sin ser ofensiva y ayúdele a recapacitar. Esté abierta a la reconciliación. Pero no se deje chantajear. El chantaje no cabe en una relación matrimonial. Entienda que usted no está exigiendo sino que sea fiel y respete el matrimonio.

Le recomiendo también el siguiente artículo:
Libérese de la pornografía 

Dios le bendiga.
En los Corazones de Jesús y María, Padre Jordi Rivero (corazones.org)

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